La piscina de La Latina, un ejemplo de falta de democracia (real)

demagogia.
(Del gr. δημαγωγία).
1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.
2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

La piscina pública de La Latina desapareció un día. Con fondos públicos del calamitoso Plan E, proporcionados por el Estado, el Ayuntamiento la demolió en un santiamén. Era la única piscina que había en el barrio. Allí iban a nadar todos los días vecinos de todas las edades. Tenía unos ventanales gigantescos que en verano se abrían, y dejaban entrar el sol, era una delicia.

La piscina pública de La Latina desapareció un día, acompañada de promesas y proyectos que la sustituirían, hoy ya tenía que estar reconstruida, pero la crisis, la maldita crisis, lo impidió.
Cuando en el barrio teníamos piscina los vecinos la abarrotaban. A la vuelta de las vacaciones de verano, allá por el año 2007, se la encontraron cerrada. El Director General de Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Miguel de la Villa, afirmó que se volvería a abrir en unos pocos meses, pero al final, la piscina pública de La Latina desapareció, y dejó un vacío sobrecogedor en pleno corazón del barrio. Y digo sobrecogedor porque formaba parte de la vida de los vecinos, de nuestra vida.
El año pasado, a modo de enrollado acto patrocinado por el Ayuntamiento, se celebró un evento. Y después otra vez la nada. Bueno, volvió a ser protagonista en la campaña electoral, y ahora otra vez la nada.
Y entonces yo me pregunto si no sería bueno reclamar que al menos nos tengan en cuenta para tomar ese tipo de decisiones que nos afectan tanto. También me pregunto si no tiene ninguna responsabilidad la persona que, desde la Administración Pública, ha gestionado este asunto, no sé si será el Director General de Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Miguel de la Villa, o será el Alcalde, o será el Presidente del Gobierno por idear e instrumentar algo tan estúpido como el terrible Plan E.
Me da igual de si es del PSOE o del PP, me da igual si es culpa de la administración local, autonómica o central. Yo lo que quiero pedir es que se nos respete. Lo que quiero decir es que estoy harto de incompetentes que no se responsabilizan de sus actos, que tan sólo se ocupan de ocupar sus sillones, que no nos respetan.
Por eso creo que, se venga de donde se venga, se sea del equipo que se sea, hay que estar en la Puerta del Sol para pedir respeto.

En la foto, solar vacío que ocupó la piscina de La Latina, junto al mercado de La Cebada.