¡¡¡Tampoco está la palmera!!!

Domingo 2 de junio de 2013.

Después de varios meses pensando en ello, nos hemos decidido por fin a hacer una acción de Guerrilla Gardening* en un macetero abandonado de la calle de la Encomienda, en pleno centro de Madrid, entre la plaza de Cascorro y Lavapiés. Paso por allí a menudo camino de la popular pescadería de la calle de la Esgrima, y además un buen amigo mío vive en el portal de enfrente. El macetero es una hermosura. Aprovecha un recoveco que se forma por el retranqueo del edificio abandonado de lo que fueron los estudios de televisión Odeón, anteriormente Teatro nuevo, Cine Odeón y Teatro de la Encomienda, sucesivamente. Está forrado de mármol, forma un triángulo con la fachada como de tres metros de largo, y tiene como más de un metro de altura. La operación resulta un éxito total. Plantamos una palmera y un geranio, preciosos. Les ponemos su buena tierra, su alcorque como de recién nacido, un poquito de agua. Previamente habíamos limpiado bien el bancal, nos quedó aquello primoroso.

Satisfechos, nos fuimos a tomar una cervecita a Cascorro, con la sensación de haber puesto una pica en Flandes, de haber recuperado un trocito de ciudad para la ciudadanía y el civismo. ¡Otro rincón salvado! A partir de ahora, seguramente más gente plantará más cosas, pensábamos, aunque hay que ser prudente, porque la ciudad es muy dura, y cualquier atisbo de ternura puede ser devorado sin piedad. Pero qué contentos estábamos, disfrutando de nuestra ingenuidad a sabiendas de que podrían venir, más que probablemente, malas noticias.

Lunes 3 de junio.

¡Maravilloso! La palmera y el geranio toman el sol de la mañana plácidamente. Se ha creado como un oasis de civilización. Mi amigo W., el que vive en el portal de enfrente, me mantiene informado al minuto de la evolución de nuestra acción, esta noche lo regaré, me dice, ¡qué buena idea hemos tenido!

Martes 4 de junio. Por la mañana todo en orden, pero al caer la tarde llega la primera mala noticia. El geranio ha desaparecido. El alcorque vacío es el peor de los paisajes posibles, y, aunque aún queda la palmera, la cosa tiene mala pinta. "Yo estoy por la labor de partir piernas", escribe en un mail G., uno de los guerrilleros. "No future, amigos, ya se sabe que el sueño de la revolución es efímero..." , leemos en un mail de P.

Miércoles 5 de junio. A primera hora se confirman los peores presagios: "podemos plantar de nuevo, con una alambrada de espino alrededor y unas fotos de auschwitz: ya no estaba la palmera esta mañana", "¡QUE NO ESTÁ LA PALMERA! Manda huevos…"; "Dice W. que la palmera estaba a las ocho de la mañana…". La noticia corre como la pólvora entre el grupo. ¿Desolación? Sí. ¿Desesperanza? Yo la verdad es que no tenía ninguna, me parecía que lo más probable era que ocurriera lo peor.

¿Volveremos a intentarlo? Sí. Hablamos de poner un cartel informativo, pero ya nos hemos ido olvidando. Esta mañana he pasado por delante y el bancal ya está otra vez sembrado de latas de Coca-Cola. De forma natural ha vuelto a su estado original, el de siempre: un basurero más. Pero volveremos a intentarlo.

* Guerrilla Gardening es un movimiento popular surgido en el Reino Unido, bastante extendido en algunos países como Estados Unidos, Italia o Australia. Plantean la colonización de pequeños espacios inútiles dispersos en la ciudad plantando plantas y flores. Este movimiento no ha tenido ningún éxito en España, ahora entiendo mejor por qué.

Página web de Guerrilla Gardening en el Reino Unido.




guerrilla gardening
Montaje fotográfico realizado por P. del triste desenlace de nuestra acción de Guerrilla Gardening.
 

4 comentarios en “¡¡¡Tampoco está la palmera!!!”

  1. Andrés dice:

    Vaya, parece que habéis encontrado una guerrilla anti-guerrilla. ¡Que no decaiga! Abrazos, AM.

  2. Jacobo dice:

    Estamos en ello, Andrés!
    Gracias!

  3. Andrés dice:

    ¿No hay enlace aquí a las casas con vistas? Ya me contarás de qué va; tiene buena pinta. Abrazo, AM.

    • Jacobo dice:

      Hola Andrés,
      es mi nueva aventura, me he convertido en Consultor Inmobiliario (con mayúscuals, a diferencia de arquitecto :)). Ya te contaré, se me ha ocurrido especializarme en casas con vistas de Madrid, ya sabes, Madrid y su cielo… en fin, un poco duro, pero esperanzador, muy pegado a la realidad de la calle.
      Un abrazo.